Cuando Saturno entra en la casa XII y se está los 2 años y medio que tarda en atravesarla hasta llegar al Ascendente, comienza a disolverse tu vida: las estructuras que antes contemplabas como sólidas y seguras te empiezan a fallar, a decepcionar o a caerse en pedazos. Durante todo ese tiempo, poco a poco te das cuenta de que hay ilusiones en las que has basado tu vida y que sólo unas pocas piedras, las más sólidas, tienen el derecho a permanecer. Y es cuando llega al Ascendente cuando la vida te obliga a hacerte responsable de ti mismo y construir sobre nuevos cimientos y con nuevos materiales aquellas estructuras que han caído.
Es duro, porque por mucho que uno intuya que tiene que dejar atrás lo antiguo e inservible, la inercia y la inseguridad suelen prevalecer. Sin embargo, Kronos se confabula con el Universo para que no tengas más remedio que moverte.
Fue en el verano pasado cuento empecé a tener la necesidad de crear otro blog. En aquel momento ya se me ocurrió cómo sería el nombre y me di cuenta de que un blog de Astrología en castellano no tenía ningún sentido: la red y la conversación se efectúan en inglés, y en castellano tenía lectores cercanos, pero nunca me aportarían conocimiento a través de retos y conversación.
A partir de que Saturno entró en mi ascendente, la sensación se hizo más fuerte. Además, en la revolución solar la Luna pasa del elemento agua al elemento fuego, lo que conlleva ganas de nuevos proyectos e iniciativas, y con mis 33 años (la edad de la muerte y resurrección de Cristo en la Biblia no es casual) tengo el mismo ascendente y el Sol se encuentra en la misma casa que en la carta natal, lo que de nuevo significa una resurrección de las cenizas para construir un nuevo yo.
A las ganas de materializar mis nuevas ideas se le sumó el aviso de Versvs de que este blog tenía problemas con los comentarios, lo cual se me hacía muy pesado de arreglar, y que los indianos necesitaban que migrara el blog de su servidor. Para cuando me lo pidieron yo ya tenía contratado el nuevo nombre de dominio y el espacio en otro servidor.
La Astrología no deja de asombrarme, por mucho que con mis conocimientos en realidad debería haber esperado que sucediera algo así. Es sorprendente cómo decepciones que no contaré, problemas con el blog, la necesidad de un cambio radical, un nombre de dominio que ya no tenía el mismo significado y que ya no respondía a la temática de su contenido, y la oportunidad de cambio de servidor tienen un mismo significado arquetípico: la disolución de lo viejo y el paso a una etapa diferente.
No obstante, no puedo menospreciar este ciclo que dejo atrás, porque no sería el David que soy sin haber vivido Expolio Intelectual y sin haber conocido a las personas que lo han hecho posible. A ellas les debo mucho y les doy las gracias:
A Jorge Cortell, a quien vi por primera vez en una conferencia en Castellón en 2003, justo cuando Júpiter en el cielo hacía conjunción con mi Júpiter natal, y a quien tuve el inmenso placer de conocer más adelante. Desde luego, encontrarme con él supuso el inicio de una etapa de nuevas ideas y visiones. Sus ganas de luchar y su persistencia siguen contagiándome.
A los indianos, que me han inspirado hasta la extenuación. En su momento me acogieron como si hubiésemos crecido juntos en el mismo barrio, y quizás no vaya del todo errado: crecimos juntos en el barrio universal y sin fronteras de la visión hacker, e inevitablemente nuestras ideas vibran con los mismos armónicos. A vuestro lado me siento bien, y aún nos queda mucho camino por recorrer juntos, aunque sea desde otro lugar.
A David Maeztu, que en Extremadura (y aún hoy) me enseñó la importancia del rigor y la complejidad de las discusiones sobre propiedad intelectual.
A Sofía, con quien compartí mis primeros posts sobre Cultura y Libertad.
A todos mis lectores, sobre todo a aquellos que alguna vez se atrevieron a comentar y, sólo con ello, me enriquecieron.
Ya sólo me queda invitaros a continuar leyéndome en el nuevo blog Hacking Astrology

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