Esta mañana me he despertado a las 5:30… el cambio de hora me hizo atrasar todos los relojes de la casa, pero me olvidé del más importante: el móvil que utilizo de despertador. Total, que cuando me he dado cuenta he decidido no acostarme de nuevo.

Para rematar, a las 7:15 he mirado el reloj de pulsera y los números digitales marcaban las 8:15, mientras que las manecillas analógicas marcaban las 6:15. Ahora me pregunto: ¿qué se me debe de haber pasado por la cabeza este fin de semana para llegar a tal embrollo?

Por David Gil, 27 octubre 2009, 0:23

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