Ayer, en clase de novela, Edson me enseñó una joya, una perla, un bombón: Resonancias ópticas. Con cada fotografía se nos hace vivir el momento histórico y acabamos descubriendo, mediante una descripción minuciosa, el simbolismo que encierra. Incluso las más horrendas hipnotizan, estremecen, nos hacen despertar algo por dentro.
Añade tu comentario o haz un trackback
Actualmente no Comentarios al artículo
Añade tu comentario
Sigue los comentarios relacionados con este artículo a través de un feed RSS 2.0
del.icio.us
Ningún comentario