En los supermercados Lidl vigilan a sus empleados con espías y cámaras ocultas. Vigilan sus llamadas de teléfono, anotan la frecuencia y las horas de sus idas/venidas al baño… espionaje en toda regla. Una violación a la intimidad más elemental. Según el responsable alemán de protección de datos es un escándalo que tendrá consecuencias.
Otros artículos:
Añade tu comentario o haz un trackback
Actualmente no Comentarios al artículo
Añade tu comentario
Sigue los comentarios relacionados con este artículo a través de un feed RSS 2.0
del.icio.us
Ningún comentario