Las salas de personas no admitidas en el aeropuerto es un lugar oculto para todos, excepto para aquellos que los sufren. Aquellos que, cada vez más frecuentemente, quedan bloqueados en una membrana semipermeable que permite pasar capitales y mercancías pero no a las personas. Una división administrativa que provoca una suerte de ósmosis humana. La consecuencia de combinar los tratados de libre comercio con la falsa globalización.
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