Hoy todo el mundo habla de lo bien que La Lideresa se las ha ingeniado para hundir en el barro al (todavía) alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. Nadie repara en la traición de este hombre a sus ciudadanos, que le votaron con mayoría absoluta. Gallardón no va a heredar el trono de Rajoy (caso de que éste pierda) y entonces coge su escatérgoris y se lo lleva. Deja la política el 9 de marzo y a sus ciudadanos, que le dieron su confianza, los deja por los suelos. ¿En este hombre plantaban los «reformistas» populares sus expectativas? Pero da igual, porque nadie osa criticar esta pataleta de este hombre, cuya ambición no cabe en un ayuntamiento.
Otros artículos:
Añade tu comentario o haz un trackback
Actualmente no Comentarios al artículo
Añade tu comentario
Necesitas identificarte para añadir tus comentarios.
Sigue los comentarios relacionados con este artículo a través de un feed RSS 2.0
del.icio.us

Ningún comentario