Cuando leí este artículo de David de Ugarte, no me podía creer lo que estaba leyendo porque parece de ciencia ficción. Las impresoras 3D son máquinas que fabrican objetos físicos por capas a partir de planos que se pueden descargar de Internet o que uno mismo puede diseñar mediante el ordenador. A este procedimiento se le llama fabbing y existen dos proyectos libres que trabajan en este campo. Por una parte, Fab@Home es más caro pero no es tan complicado como el otro, RepRap. Este último, además, tiene el objetivo de ser capaz de autoreplicarse. En esas páginas se pueden ver vídeos y conseguir documentación.
Con estas máquinas, en un futuro se supone que podremos crear lo que necesitemos, incluso circuitos y máquinas a medida. Se fusionará la creatividad del software libre con la del hardware libre en casa. Es un sueño del que hace falta conocer las consecuencias. Porque, ¿qué preveo que pasará? Lo de siempre. Lo vemos cada día, cuando la tecnología avanza siempre hay dinosaurios que se resisten a evolucionar y que hacen lo legal e ilegalmente posible por criminalizar lo que les molesta. Durante la historia se ha criminalizado la radio, el vídeo doméstico, el CD, el DVD, el P2P… Incluso cuando los libros electrónicos consigan un nivel aceptable de usabilidad (ahora no lo tienen), también seremos piratas de la cultura por compartir los libros (esto, por desgracia, no creo que sea tan masivo como en el caso de la música, pero sería muy deseable).
Lo mencionado hasta ahora tiene que ver con el copyright, que protege la materialización de las ideas en un medio transmitible, pero en el caso del fabbing damos de lleno en las patentes, que protegen las ideas mismas. ¿Qué sentido tendrá una patente cuando cualquiera pueda reproducir en casa eso por lo que alguien ha pagado millones? Seremos aún más criminales y la falacia de la propiedad intelectual todavía será más evidente.
Se acerca una guerra y más vale que estemos preparados para comprenderla observando lo que ha sucedido hasta ahora y esperando lo peor. No nos enfrentaremos con distribuidores y creadores de cultura, sino contra empresas que han invertido muchísimo dinero para tener un monopolio por un tiempo limitado y con muchos abogados a su servicio. Nos querrían mansos y dóciles, pero por suerte no somos así.
¡Entérate, necesitamos la abolición de la propiedad intelectual!
Más info:
del.icio.us
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# 4 mayo 2007, 14:34 |
[...] la que nos lleve, si sabemos batallarlo, a la Devolución. En este sentido no pueden perderse el último post de David Gil, es fundamental. Guardado por David de Ugarte en miniposts a las 1:33 [...]
Pingback por » Ensoñando deUgarte.com
#1 4 mayo 2007, 18:11 |
[...] creo que sí, que hoy en día él también estaría por la Devolución… Guardado por David de Ugarte en en su moleskine a las 5:10 [...]
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#2 23 junio 2007, 14:20 |
[...] en un medio transmitible, seguramente parezcan escaramuzas comparando con lo que nos viene. Como escribía David Gil: En el caso del fabbing damos de lleno en las patentes, que protegen las ideas mismas. ¿Qué sentido [...]