Este fin de semana he estado en Valencia y como el precio de las entradas de cine es bastante menor que en Barcelona, he aprovechado para ver dos películas: “La cosecha” y “La vida de los otros“.
La primera está protagonizada por Hilary Swank y no satisface pretensiones que vayan más allá de pasar miedo con unos cuantos sustos. Aunque la historia mantiene la intriga durante casi toda la película, tiene los tópicazos que ya hemos visto en innumerables filmes, lo que le resta muchísimo interés. Un ejemplo, ¿por qué mueren siempre ciertos personajes? Acertarlo es apuesta segura desde el principio.
Por otra parte, la actuación de Hilary Swank es muy poco creíble en ciertos momentos, sobre todo no refleja lo que sentiría una madre al perder a su hija. Además, escenas que se suponen que son sueños, se convierten en realidad sin ninguna lógica y, como pasa en los malos argumentos, la historia se adapta a lo que tiene que pasar por narices, no a lo que sería más lógico, sobre todo si hablamos de las siete plagas del Antiguo Testamento (muy selectivas, por cierto). Esto sucede también con cierto personaje que no sabes muy bien qué tiene que ver en la historia y que muere de tal manera que acabas por suspirar diciendo “Sí, claro, faltaba este truquito…”.
En resumen, es una historia de misterio con trasfondo bíblico para pasar el rato y que, seguramente, más vale bajarse de la biblioteca P2P cuando salga en DVD.
Muy diferente es “La vida de los otros”. Este filme alemán repetidamente guardonado (Óscar 2006 2007 a la mejor película de habla no inglesa, entre muchos otros premios) retrata la vida de los funcionarios de la Stasi, la policía secreta de la República Democrática Alemana, que vigila a todo ser viviente sospechoso de estar en contra del régimen socialista. En este caso, un escritor de obras de teatro que vive con su mujer, la actriz principal.
Durante la película se describen las técnicas de represión utilizadas, así como el sistematismo con el que sacaban pruebas, muchas veces a base de chivatos del entorno familiar o cercano.
Es una historia seria y muy interesante para quien quiera aprender cómo transcurrió un trocito de la historia de la Alemania del Este, sin llegar a ser aburrida en ningún momento. Las intrigas de poder y la ambición de llegar a lo más alto dejan claro que tanto en un régimen capitalista como en el socialista, los actores son los mismos y la corrupción no cambia lo más mínimo.
Aunque considero que vale mucho la pena verla, tengo que decir en su contra que el cambio que se produce en uno de los personajes principales no me parece demasiado creíble o como mínimo considero que no se argumenta lo suficiente.
del.icio.us
Ningún comentario