En las pocas clases de novela que llevamos ya hemos tenido que esbozar y ampliar la idea de lo que queremos escribir. Primero sólo en unas tres líneas; después, en más o menos 10 renglones y por último en un folio, en el que desarrollamos algunos detalles que serán importantes. Eso es sólo el esqueleto, que para la próxima clase tenemos que convertir en una parrilla [de salida :-P] con lo que pensamos que pasará en cada capítulo y los personajes que saldrán (lo cual irá cambiando a medida que escribamos, porque incluso puede que no tenga nada que ver con el resultado final).
Finalmente, para dar el salto al vacío, debemos escribir ya el primer capítulo. 7 páginas, ni más ni menos, que marcarán el comienzo de una carrera de fondo de dos años como mínimo. Por suerte, creo que con la historia que tengo no me costará llenar páginas, más bien tendré que definir bien lo que quiero contar y recortar lo que sobre.
Mientras tanto no pienso publicar ningún fragmento ni insistir sobre el tema, no quiero crear expectativas a corto plazo, pero me hacía ilusión comentarlo, ya que si alguna vez la acabo y la enseño al mundo, aunque sea sólo en este blog, me hará ilusión leer este post y decir “¡Mira tú por dónde, éste fue el principio!” .
del.icio.us

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